Quien sabe si en un futuro, encontraremos una isla paradisiaca. Donde se construya una cabaña, una casa, un hogar... Donde vivir hasta que la tormenta, derribe sus muros de cordialidad. Pero puede que más tarde, con la resaca, un nuevo sol caliente las ruinas. Y como ave Fenix, resurga de sus cenizas. Y hasta es posible, que todo vuelva a empezar.
domingo, 11 de enero de 2009
El encuentro
Quien sabe si en un futuro, encontraremos una isla paradisiaca. Donde se construya una cabaña, una casa, un hogar... Donde vivir hasta que la tormenta, derribe sus muros de cordialidad. Pero puede que más tarde, con la resaca, un nuevo sol caliente las ruinas. Y como ave Fenix, resurga de sus cenizas. Y hasta es posible, que todo vuelva a empezar.
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Lamento decirte Tizo que las islas desiertas no existen, pero puedes crearlas en tu misma ciudad. Un paseo con la persona que quieres te hace olvidar el lugar y la gente porque solo os vereis los dos.
ResponderEliminarYa se que no existen, lo decia en el sentido que tu dices, crearte tu isla desierta, pero acompañado.
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